La oreja que piensa

Soy leyenda

Agencia La Oreja Que Piensa.   Por Fernando Lorenzo (*) (ANSA)   http://www.ansalatina.com/americalatina/noticia/calcio/2020/11/25/soy-leyenda_642699dc-f4de-471a-a795-cb9201aacce0.html

"Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí resucitando", reza la letra "Como la cigarra", canción de María Elena Walsh que parecía calzarle como anillo al dedo a Diego Armando Maradona.

Hasta hoy, cuando el rumor de su muerte comenzó a circular en los portales de la prensa local en forma de alarma y terminó confirmándose como la noticia que nadie seguramente quería escuchar o la primicia que ninguno quería dar.

"Murió Diego Maradona", señalaban los primeros escuetos cables de los medios poco después del mediodía de un miércoles 25 de noviembre del para muchos peor año de la historia, como aseguran los amantes del fútbol y no sólo, porque Maradona trascendió las fronteras del deporte.

Extrovertido, polémico y siempre frontal, el hombre que gambeteó a la muerte, como hace 20 años en Uruguay y como tantas otras veces, fue derrotado por un paro cardio-respiratorio a poco menos de un mes después de celebrar su sexagésimo cumpleaños.

Tres días después de aquel festejo, Maradona debía ser operado de urgencia debido a un edema subdural que le detectaron tras haberlo internado con un cuadro de deshidratación y depresión y algunos días más tarde recibía el alta médica para continuar con su recuperación.

Acostumbrados a semejantes sobresaltos, muchos tomaron con incredulidad la noticia de su muerte. No podía ser cierto, se decían como intentando convencerse a sí mismos, pero sí, Maradona había caído, como tantas otras veces, salvo que en esta ya no habría revancha.

La sorpresa dio paso a un inmenso dolor, inentendible para algunos aunque inevitable para quienes lo amaron y lo seguirán amando por siempre.

"Diego nos deja, pero no se va porque es eterno", afirmó Lionel Messi, su heredero, al lamentar su partida.

"Nuestra leyenda", fue la frase elegida por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) al recordar al mejor jugador de la historia y a quien sintió como nadie la casaca de la selección nacional con la que se consagró campeón mundial en México 86 y también dirigió.

"Espero que finalmente encuentres reparo en las manos de Dios", le deseó Gary Lineker, ex goleador de Inglaterra en aquella Copa del Mundo de la que su selección se despidió con el recordado gol con la mano de Maradona, que luego convirtió el mejor de todos los Mundiales de la historia en ese partido.

"Hoy el mundo es un lugar más triste", afirmó el ex astro francés Michel Platini, otro rival que le rindió tributo a un Maradona al que lloran no sólo Argentina y Nápoles, sino en todos los rincones del planeta aquellos que alguna vez disfrutaron de su magia.

"Estoy desolado", afirmó el presidente argentino, Alberto Fernández, al conocerse la triste noticia que lo llevó a decretar tres días de duelo nacional y a ofrecer las instalaciones de la Casa Rosada, sede del gobierno, para que el pueblo despida al astro.

A pesar de la pandemia, se prevé que los funerales del ex campeón mundial serán multitudinarios y algunos anticipan que convocarán a tanta o más gente de la que se congregó para darle su último adiós a Eva Perón, la "abanderada de los humildes", o a su esposo Juan Perón, tres veces presidente de Argentina frente a cuyo féretro desfilaron más de un millón de personas.

"Se fue un grande", afirmó la actual vicepresidenta y ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien no pudo ocultar su tristeza por su partida y le dedicó un "hasta siempre Diego" al hombre que entrenaba a Gimnasia y Esgrima La Plata, el club de sus amores.

"Los argentinos estaremos siempre en deuda con Maradona, quien sólo nos dio alegrías", dijo Alberto Fernández, fanático de Argentinos Jrs, el club en el que el mejor jugador de la historia dio sus primeros pasos.

Maradona nunca ocultó sus simpatías por la dupla que se impuso en las últimas elecciones generales y tras el triunfo electoral de la fórmula Fernández-Fernández visitó por última vez la Casa Rosada.

En los balcones de la sede del gobierno, festejó alguna vez el título obtenido en México 86 bajo la presidencia de Raúl Alfonsín y recibió el afecto de una multitud al regreso del Mundial de Italia 90 tras el subcampeonato logrado también al mando de Carlos Bilardo.

El "Narigón", con quien compartió alegrías en la selección y en el Sevilla, también atraviesa un delicado problema de salud por el que su familia evita comunicarle las malas noticias.

Hace un tiempo le ocultó la muerte de José Luis "Tata" Brown, otro ex campeón mundial en suelo "azteca", y seguramente hará lo propio ahora con Maradona, a quien más allá de algunos desencuentros quería como a un hijo.

Esa es la sensación que muchos sienten por el ídolo popular no sólo en Argentina, sino también en Nápoles, que conoció las mieles de la gloria de su mano hace ya algunas décadas, pero tampoco lo olvida.

"Bautizaremos el estadio San Paolo con su nombre", anunció el alcalde de Nápoles, Luigi De Magistris, en alusión al escenario que lo vio brillar con la casaca del Napoli y que hoy se iluminará para recordarlo durante una larga noche de duelo.

"Fue un napolitano más desde que llegó a nuestra amada tierra. Dio todo por su gente y defendió y amó a esta ciudad. Nos regaló sonrisas, amor y títulos. gracias por todo, D10s", fue el mensaje de Lorenzo Insigne, capitán de un Napoli que no olvida al hombre que "puso" a esa ciudad en el mapa de muchos.

"Luchaba por los humildes", recordó el ex presidente boliviano Evo Morales, al expresar su "profundo dolor por la muerte de mi hermano del alma, el mejor futbolista de la historia al que lloran también los pueblos del mundo".

"Fue un gigante al que sólo puedo agradecerle por su solidaridad con las causas populares", coincidió el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, con quien alguna vez compartió el rechazo al tratado de Libre Comercio que proponía para la región el entonces presidente estadounidense George W. Bush en una cumbre realizada en Mar del Plata, Argentina.

Cumbre en la que el entonces presidente argentino Néstor Kirchner jugó un papel preponderante junto al también fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, padre de la revolución bolivariana de quien Maradona fue amigo personal.

"Un valiente que se jugó con el alma. Un héroe que vence el paso del tiempo", lo recordó el actual mandatario venezolano, Nicolás Maduro, al recordar su compromiso y compararlo con el fallecido líder de la revolución cubana, Fidel Castro, de quien también fue amigo.

A tal punto que en su momento Maradona se sometió a un tratamiento de desintoxicación en la isla, que se anticipaba hace algunos días podía llegar a ser su próximo destino en busca de una recuperación definitiva para sus adicciones.

Un fantasma que lo persiguió a lo largo de su carrera y también de su vida, que hoy se apagó para dar paso a la leyenda.

La muerte lo sorprendió en un barrio privado de la localidad de Tigre, en la periferia norte de la ciudad de Buenos Aires. Una paradoja del destino para alguien que había nacido en una humilde casa de un barrio carenciado, en Villa Fiorito, que hoy está a punto de ser recuperada como patrimonio histórico.

"Yo creí en un barrio privado. Privado de luz, de agua, de teléfono", solía bromear Maradona, fiel a su estilo punzante e irónico tan característico como la humildad que nunca abandonó a pesar de haberse codeado con reyes, emires y hasta con algún Papa de turno.

"El fútbol me dio todo lo que tengo y mucho más de lo que hubiese imaginado. Fui y soy muy feliz", decía en su última entrevista con el diario "Clarín".

"Lo que más lamento es no tener a mis viejos", decía también al recordar a Don Diego y a Doña Tota, con quienes finalmente podrá unirse ahora dejando un vacío imposible de llenar para sus familiares, amigos y para todos los que alguna vez disfrutaron de su magia.

"Algún día, espero, jugaremos juntos en el cielo", comentó el ex astro brasileño Pelé, su eterna comparación a la hora de debatir quién fue el más grande de la historia y quien acaba de festejar sus 80 años de vida el mes pasado.

"Perdí a un gran amigo y el mundo perdió a una leyenda", afirmó "O Rei", de origen humilde como Maradona, quien a diferencia de él jamás fue condescendiente con el poder y hoy lo "anticipó" al ingresar primero al Olimpo de los elegidos. (ANSA)

(*) Periodista Agencia ANSA.

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