La oreja que piensa

Perfume de Jazmines

Dedicado a Lucina Álvarez, la poeta y periodista desaparecida.(*) https://lucinaresiste.blogspot.com

 Agencia La Oreja Que Piensa. Por Héctor Corti (**)

Son sombras difusas. De lejos no se pueden ver bien. Apenas se distinguen inmersas en una nube de niebla envolvente como si las protegiera o si las ayudara a ocultarse de vaya saber qué.

Se ven deformes como montículos de basura a punto de soltar su podredumbre. El viento que une la distancia hace lo suyo. Se lleva el perfume de los jazmines. Y trae un olor acre y rancio. Aroma a diablo que insiste en permanecer.

Ahora se mueven. Sigilosas. Envolventes. Van hacia su objetivo. Carroñas asociadas a la muerte. La cercanía permite advertir que son figuras ¿humanas? Están agazapadas y atentas. Esperan el momento. Se sienten poderosas. Desafiantes. Impunes. Capaces de arrastrarse como animales. De ensuciar aún más sus sucias manos.

Están lanzadas. Poco les importa si son vistas. Ya no se pueden ocultar. Tampoco les interesa. Se disponen a dejar la marca oscura y tenebrosa. Irracional. Sus rostros tienen rasgos de odio. Se apuran pero lo disfrutan. La tarea es sencilla. No tienen culpa. Destruyen con saña la baldosa. Y la tapan. Creen que la memoria se puede cubrir con cemento. Que así nada volverá a ser. Que así por fin triunfará el olvido.

Ya no están cuando una luz asoma de nuevo. Ahora todo es brillante. Como si concentrara los rayos del sol y de la luna. El camino vuelve a ser transitado. Se suman los brazos. Se pone en marcha la reconstrucción. Una vez más. Como tantas veces. Hay sonrisas. Alegría. Poesías. Compromiso. Resistencia. Memoria.

Las figuras ¿humanas? se confunden en la distancia. Son sombras difusas. Parecen carroñas asociadas a la muerte. Montículos de basura a punto de soltar su podredumbre. Saben que la memoria no se puede tapar con cemento. Por más que rompan mil veces la baldosa. Porque la poeta sigue estando. No pudieron desaparecerla. Perdura en sus poesías. En el latido de los corazones. En el perfume de los jazmines exparcido por el viento.

 La poeta se llama Lucina.

(*) Lucina  Álvarez (1945-1976). El 22 marzo de 1973 Lucina ingresaba a la Escuela Experimental de Educación Estética de La Matanza, como maestra especial suplente del Rincón Literario. Tenía apenas 28 años recién cumplidos.

Tal como lo manifestara a su tía un mes más tarde: “El trabajo es hermoso, realmente es esto lo que me gusta”. Lucina se sentía feliz en ese lugar. Por fin podía hacer que “se aprecien las cosas hermosas que se escribieron y duermen en los libros de las bibliotecas”.

El 23 de marzo de 1976 confirmaban que Lucina seguía en su cargo. Pero en mayo de ese mismo año, su secuestro y desaparición iban a torcer la historia para siempre. Había sido un 24 de marzo la creación formal de la Escuela, en 1970 y fue un 24 de marzo, pero de 1976, la gran tragedia nacional por el inicio de la Dictadura Cívico Militar en la Argentina.

Hoy, Lucina resiste y quienes seguimos reescribiremos su historia incansablemente con palabras y acciones. Lucina poeta, maestra, militante, presente ahora y siempre.

(**) Periodista. Integrante de Lucina Resiste.

Quienes somos

Los talleres de escritura y lectura “Mostrando la hilacha” y “Les cacatúes sobrevuelan La Matanza” constituimos “Lucina Resiste”, un colectivo de adultxs que crea para ofrecer la palabra a quienes quieran armar y sostener redes de pensamiento y acción.

Desde marzo de 2019 desarrollamos nuestras actividades en la Central de Trabajadores Argentinos de La Matanza, en Florencio Varela 2481, San Justo, los miércoles o viernes de 18 a 20 horas y dentro de CTARTE, otro hermoso colectivo que agrupa a quienes transitan el camino del arte.

Pero nuestros orígenes se remontan al año 1994 en un espacio muy querido: la Escuela de Educación Estética N°1 “Lucina Álvarez” de La Matanza. El único motivo por el cual hoy no estamos allí físicamente es porque a partir de políticas impuestas por el entonces gobierno bonaerense de María Eugenia Vidal, este y otros espacios de expresión artística para adultxs que ofrecía el lugar han sido cerrados.

Hoy nos sostiene la Resistencia y la lucha permanente para que la educación artística no sea restrictiva en ningún sentido y para que todxs aquellxs adultxs que quieran, puedan asistir a una Escuela de Estética en cualquier lugar de la Provincia de Buenos Aires.