AL COMPÁS DEL TAMBORIL

Agencia La Oreja Que Piensa. Por Marita Villaravid y Martín Bordón.
La alegría con la que Alberto Castillo cantó por primera vez está canción en 1945 estaba duplicada en cada una de las más  de 300 personas que durante la tarde del martes 6 de febrero se acercaron a la Plaza de San Miguel para recordar que #lasfiestasbarrialesNOSONUNDELITO.
 
En el marco de varias jornadas en defensa del festejo del Carnaval y contra la prohibición de los corsos populares, barriales, libre y gratuitos, que ya ha llegado a  los Municipios de la Provincia de Buenos Aires (principalmente de la zona oeste, Morón es el caso más notorio) se manifestaron  una decena de murgas  de San Miguel para dar a conocer la problemática a  los vecinos. 
 
Con estandartes, mucho color y música, las clásicas “mascotas” de cada Murga y  la infaltable matanza murguera, integrantes de distintas agrupaciones sociales y barriales dejaron en claro que  repudian la medida tomada por el intendente de Morón Ramiro Tagliaferro  de “no garantizar el corte de calle y la bajada de luz” así como el amedrentamiento con la fuerza policial a los integrantes del Colectivo Carnavalero.
 
Dejaron en claro que las murgas barriales surgen como un colectivo de contención social, aprendizaje y compromiso con la comunidad; permitiendo la integración de las familias y la interacción entre otras comunidades. Además de trasmitir  la magia que siempre trae el carnaval, en muchos casos, son agrupaciones con trabajo social en los barrios.
 
En parte del discurso, que sirvió para que las personas que pasaban supieran el motivo de la movilización, los referentes de las distintas murgas dejaron en claro que “levantamos la voz para decir #LasfiestasbarrialesNosondelito, queremos en nuestros barrios #Corsoslibresygratuitos y  #Lascallessonnuestras”.
 
Las fiestas barriales de carnaval se vienen desarrollando hace años sin inconvenientes y, siempre, son un reflejo de la cultura popular de cada época. Tenemos que seguir viendo en las calles la alegría que trae el carnaval y, sobre todo, contagiarnos de esa comunión que solo se siente al cantar  y bailar en alguna de las multitudinarias matanzas barriales. 
#Laculturapopularnosereprime.